
Las reglas se hicieron para romperse, reza uno de los clichés máximos de la humanidad. Pero en ningún campo parece tan atinado este comentario como en la literatura, donde abundan libros-manuales-talleres-cursos para "escribir" ficción, escribir creativamente, escribir bien, etc. Construir diálogos, perfilar personajes, desarrollar argumentos... todo un set de instrucciones y situaciones a fabricar le esperan al escritor en una hoja en blanco.
Pero de vez en cuando, nos topamos con brutales ejercicios de honestidad disfrazados de "novela", o mejor aún, nos topamos con una de las mejores novelas de la era moderna, pero que no es novela. Creo que pocos escritores se atreverían a construir un retrato tan desgarrador y autoflagrante como Intimidad, de Hanif Kureishi, que termina siendo un monólogo donde el autor nos narra todo lo que pasa por su cabeza, la noche previa al día en que abandonará a su mujer e hijos, pues ya no es feliz.
La prosa de Kureishi es fluida, directa, a veces cruel, pero honesta y sincera siempre.
Existen diálogos, situaciones y momentos netamente novelísticos, todos a manera de flashback y siguiendo las corrientes más puristas del género, pero en sí la obra rompe esquemas y paradigmas literarios: se enfoca en la reflexión y análisis de un contexto que orilla al individuo a escapar hacia la libertad. Pero ojo, que Kureishi nunca ha sido ni será un "motivador" o filósofo de las relaciones humanas; Intimidad es solamente un ejercicio de catarsis. No existen las justificaciones ni las contemplaciones en torno a la causa y efecto, no está la obra plagada de conmiseración y culpas... Lo que hay es sinceridad, o como lo dice el mismo Kureishi, Intimidad. No hay un perfil de personajes, no busca la empatía con el protagonista, ni marcar víctimas y verdugos. Kureishi busca explorar aspectos emocionales, sexuales, sociales, de todo tipo, en el diálogo interno de un hombre que analiza su futuro consciente de su decisión, mientras observa las horas que lentas le llevan a la conclusión de su vida como hombre casado.
Intimidad es una alegoría al desamor, a la desesperanza, a la apatía. Parece peligrosa en su temática, definitivamente no es para todos los gustos, pero no se puede negar lo inquietante de su trama, y la fuerza de una confrontación directa con el lector, que cierra el libro preguntándose en cuántas partes coincidió con Kureishi, y cómo reaccionaría cada uno. Al final, esa trascendencia hacia la mente del lector es lo que hace grande a un libro. Leer más...



